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José Luis Orihuela habla de blog, periodismo y tecnología

No hay periodismo sin periodistas; de momento, Internet no sustituye a los medios tradicionales, pero les obliga a cambiar; los usos iniciales de las nuevas aplicaciones tienden a ser triviales… Son palabras de José Luis Orihuela, profesor de Documentación Informativa y de Escritura No Lineal en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, y corresponden a una entrevista concedida a Monitor de Mídia, una revista universitaria brasileña. La entrevista la reproduce el propio Orihuela en su blog, Ecuaderno, y de ellas destaco las frase siguientes:

  • "Twitter es una magnífica herramienta para detectar tendencias, establecer conversaciones con expertos, solicitar datos e ideas, anticipar temas en desarrollo y debatir opiniones."
  • "Instalarse en la trivialidad o dotar de sentido y fuerza social a las aplicaciones de la Web 2.0 está en nuestras manos, no es algo que dependa de la propia tecnología."
  • "Los medios tradicionales se han sumado por razones estratégicas a la web social, aunque les falta convencimiento y preparación para hacerlo bien. Poner 'bisutería social' al pie de cada noticia publicada no es suficiente."
  • "La gran paradoja de la actual situación consiste en pretender que cada parte haga lo que no sabe hacer: los ciudadanos no saben ni pueden producir contenidos de calidad periodística de forma regular, y los medios no saben ni pueden conversar de forma natural con sus audiencias."
  • "El gran reto para las industrias de la comunicación consiste en cambiar su cultura corporativa, el modo en que se entiende y se gestiona la información y las relaciones con los usuarios."
  • "Internet es sin duda el medio que mejor se adapta a la naturaleza compleja, poliédrica y dinámica de la información. No hay ningún medio tradicional que pueda competir en este sentido. Ahora de lo que se trata, es de ayudar a los medios tradicionales a reconvertirse, a reinventarse, a redefinirse."
  • "Tenemos que apropiarnos de las nuevas herramientas sin complejos e integrarlas entre nuestras prácticas cotidianas de gestión de información. Si no lo hacemos, no tendremos una voz autorizada para quejarnos por sus usos triviales (en el mejor de los casos) cuando éstos se hayan generalizado."

Recursos de redacción en internet

Eva Domínguez, profesora de Comunicación Audiovisual en la Universitat Oberta de Catalunya y columnista habitual de La Vanguardia, ha publicado una completa y muy recomendable lista de recursos online para redactar sin apuros.

La revisión de originales no se debe confiar a las máquinas

Los Angeles Daily Journal ha suprimido de un plumazo su sección de edición, encargada —de acuerdo con el sistema norteamericano— de revisar los textos y redactar los titulares. Según ha explicado el director del periódico, Martin Berg, por razones económicas.

En enero, el Morning Call, diario de Allentown (Pensilvania), anunciaba que iba a instalar un sofisticado sistema que permitirá verificar la ortografía, el estilo y el uso de las palabras, la partición silábica y hasta algunos aspectos gramaticales. Y, consecuentemente, que reducirá su plantilla de editores.

Cito sólo estos dos ejemplos, aunque hay más, para mencionar una tendencia, peligrosísima, que amenaza al periodismo: creer que la elaboración de los diarios responde a los esquemas de una cadena de producción industrial. Es peligrosa, a mi modo de ver, porque las más de las veces se trata de recortes presupuestarios puros y duros presentados como mejoras de procesos de producción, de optimización de recursos, algo que en la actual coyuntura económica suena muy bien al oído de cualquier empresario.

Que se recurra a la tecnología para acelerar los procesos de revisión no me parece mal, todo lo contrario. Pero sí que se suprima toda intervención humana o que ésta se reduzca a niveles de ineficacia. Como ha escrito en su blog Lucas Grindley, "el ordenador no puede sustituir a todos los editores, ya que no puede comprender la historia ni cuestionarse los hechos".

Es más, como plantea Peter Wilby, del Guardian, en su artículo 'Errors in omissions', no todo el mundo sirve para lo mismo, cada trabajo requiere sus habilidades, de manera que un brillante reportero no equivale a un brillante editor. Y añade: "La división del trabajo se ha considerado como dinamizadora del progreso económico en la medida que permite que cada uno de nosotros perfeccione un conjunto de talentos y habilidades".

Para profundizar en el tema recomiendo la lectura del memorándum que a mediados de marzo dirigían a la redacción de The Washington Post el director ejecutivo del diario, Leonard Downie Jr., y el subdirector, Philip Bennett. Anunciaban cambios en la organización y presentación del primer cuadernillo; entre ellos, en edición, en donde se había detectado la intervención de 12 personas en un mismo original.

La calidad tiene su coste.

Véase también mi anterior nota 'La figura del editor está amenazada'.

En la imagen, el copy desk de The News and Record, periódico de Greensboro (Carolina del Norte), a finales de los años 30 del pasado siglo.

Atención a los contenidos generados por los lectores

El Telegraph Media Group (Reino Unido) acaba de crear un nuevo puesto redaccional: jefe de Comentarios y Comunidades. Su misión, supervisar todas las páginas de comentarios y de comunidades de The Daily Telegraph, The Sunday Telegraph y Telegraph.co.uk. Entre ellas, las páginas que recogen comentarios de los lectores como My Telegraph o Your View. El nuevo cargo se le ha confiado a Ian Martin, hasta ahora editor de Política del grupo.

Días antes, el Glasgow Herald Group, escocés, creaba el puesto de editor de los multimedia de la compañía, que ha confiado a John Young, hasta ahora responsable de imágenes en el Glasgow Evening Times. Será el máximo responsable sobre fotografías, vídeos y podcasts, más los contenidos de cualquier tipo generados por los lectores.

Es de subrayar la atención que en ambos casos se presta no sólo a los contenidos multimedia creados por las respectivas redacciones, sino a los que envían sus lectores. La interactividad es eso.

Vía: Editors Weblog.