Periodismo de servicios en la portada del 'Seattle Times'
Una fuerte tormenta en el área de Seattle, en el Estado de Washington (noroeste de EEUU), fronterizo con Canadá, dejó hace ya una semana sin suministro eléctrico a más de un millón de hogares y negocios. Todavía hoy permanecen a oscuras más de 160.000 edificios; probablemente, hasta Navidad. Lo peor, con todo, han sido las 6 personas muertas y las más de 100 hospitalizadas por envenenamiento tras inhalar el monóxido de carbono generado por estufas de carbón o de gas encendidas en habitaciones cerradas.
Así las cosas, The Seattle Times, el periódico local, tomó ayer, miércoles, una sabia decisión editorial: dedicar la mitad superior de su primera página no a la cobertura del suceso, sino a alertar sobre el peligro de nuevas intoxicaciones. Es decir, antepuso la prestación de un servicio público a la cobertura del suceso, que fue relegada a la mitad inferior de la portada.
Lo hizo, dado el elevado número de inmigrantes (cuatro de los muertos eran vietnamitas), con un breve anuncio en seis idiomas: inglés, vietnamita, chino, español, ruso y somalí. Este era el texto:
"Si usted no tiene electricidad: no queme carbón ni use generadores con gasolina dentro de la casa, esto incluye el garaje. Nunca use hornos a gas para calentar su casa. No use calentadores a gas o querosén en habitaciones cerradas. Estas cosas producen monóxido de carbono, el cual ha causado la muerte de varias personas desde la tormenta del pasado jueves. Para obtener mayor información, llame al 1-800-222-1222."
La página puede estar entre las "más fea que hayamos publicado nunca, pero es una de las que me siento más orgulloso”, ha comentado David Boardman, director del Seattle Times.
Al Tompkins y Jeremy Gilbert, ambos del Poynter Institute, han contado con pelos y señales cómo se fraguó la idea, las dificultades que presentó —incluida la obtención de algunas fuentes tipográficas— y el éxito alcanzado. La noche anterior, ya en la cama, David Boardman no dejó de darle vueltas a la portada del día siguiente y, al final, optó por algo que, arrastrados por ciertos tics profesionales, los periodistas solemos olvidar con demasiada frecuencia: cómo ser útiles a los lectores.
Me quedo con el comentario de Tompkins: "Ésta es una idea que debes almacenar en tu cajón de ideas".


Comentarios